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NUBES DE PALABRAS CON WORDLEUnas líneas de uno de mis cuentos EN TU MUNDO, pasado por la magia del WORDLE, aplicacion web que permite crear "nubes" de palabras a partir
de textos elegidos por el usuario, el efecto es bastante curioso
Otro ejemplo con el mismo texto:
CELIA
CELIAEra el tiempo en que los árboles se abandonaban a los brazos del viento moviendo sus ramas y hojas cadenciosamente. Desde la terraza de su enorme habitación Celia se dejaba hipnotizar por aquellos movimientos, a veces deliciosamente largos otras inesperadamente cortos. El viento era un bailarín irresistible y los árboles no se resistían a su encanto. Celia no lo entendía del todo pero ella no tendría nunca la gracia necesaria para bailar. La naturaleza a veces juega con las personas de una forma extraña . Aún así, soñaba con abandonarse -como los árboles- ante el embrujo del viento. Había sido idea de sus padres tenerla encerrada en la habitación azul, donde "no le faltaría nada". Silenciosos sirvientes cual sombras, la proveían de alimento según rígidos horarios impuestos por su madre. De vez en vez el doctor de la familia, un viejo gordo y calvo, subía por cortesía para revisar su estado de salud, encontrándola siempre "perfecta, dadas las circunstancias". La niña de trece años ignoraba porqué casi nunca veía a sus padres y sú unica familia eran aquellos magníficos árboles que admiraba desde su terraza. Un día el bosquecillo contiguo a la casa de Celia se llenó de voces jóvenes que armaban un gran alboroto. Eran ruidos desconocidos para ella quien se asomó por su balcón encontrándose con un alegre grupo de chicos y chicas mas o menos de su edad, que seguramente habían burlado la vigilancia de la casa y se habían introducido sin permiso en la propiedad. Uno de los jovencitos se sintió observado y descubrió a Celia. Aquellos ojos de aspecto extraño, su corta estatura, el cuello demasiado grueso, la torpeza de movimientos.... todo ello le hablaba de que aquella muchacha era diferente y comenzó a hacer bromas estúpidas sobre ella. Indignadas, dos chicas lo callaron inmediatamente y le hacían señas a Celia para que bajara y se les uniera. En ese momento irrumpieron los guardias de la casa y ahuyentaron al grupo. Celia los miró alejarse y sintió una gran pena, la algarabía de los muchachos en vez de asustarla la había hecho sentir acompañada. Otro día fueron las dos chicas que habían callado al bromista las que entraron nuevamente al bosque. Esta vez, sin hacer ruido, treparon con agilidad de monos por los árboles hasta quedar a la misma altura que la terraza. Cuando ella las descubrió sonrió como un sol y se acercó a verlas. Las chicas se sintieron impresionadas por su mirada, que era tierna y limpia y que les hablaba a gritos de su necesidad de afecto y de disfrutar de las cosas que apreciaba. Ellas estaban abrazadas de sus amados árboles, y en su corazón sintió la necesidad de abrazarlos también. Las chicas le extendían las manos pero Celia no se animaba. Así estuvieron visitándola por varios días y con cada visita se iba armando de valor para abandonar la seguridad de su terraza. Cuando su madre fue alertada por los guardias, salió apresuradamente para encontrarse a su hija bien arriba, en la copa de un arbol. Celia estaba agarrada fuertemente de las ramas que se balanceaban peligrosamente de un lado a otro por su peso y por el fuerte viento que imperaba. Reía a carcajadas, ¡por fin estaba bailando con el viento!, abrazada de sus arboles y nada en el mundo podía hacerla mas felíz. En otro árbol el par de chicas reían histéricas al ver la cara de la madre de Celia quien estaba a punto de desmayarse. Celia no miraba a nadie, sólo sentía su pecho diferente, su corazón latiendo al ritmo de aquel baile glorioso. Tigrrilla
ANIS O CAFE
¿ANIS O CAFE? Cipriano sorbía su anís lentamente, le gustaba mojar sus labios con el dulce licor y luego pasar su lengua por ellos. Todas las tardes sacaba su botella de Chinchón y se sentaba en su sillón favorito en la terraza de su cabaña. Se tomaba su anís y miraba el volcán. Le fascinaban los cambios de "Don Goyo"que era como llamaban los lugareños a la noble montaña, en ocasiones aparecía envuelto en un manto níveo y otras aparecía sin nieve y exhalando humo como si estuviera fumando.
La esposa de Cipriano a veces se sentaba con él, ella prefería un licor de tequila que le mandaban desde Guadalajara. Ambos paladeaban con deleite sus respectivas bebidas y de cuando en cuando, el silencio era interrumpido por un diálogo entre ellos, que casi siempre era precedido por un aroma que parecía surgir de la nada.
-"Cipriano, ahí esta otra vez tu mamá"
Cipriano hacia una respiración profunda llenando sus pulmones con el aroma a nardos que se percibía en el ambiente. - "Si, es mi mama" decía convencido, -"cuando huele a vainilla es la tuya"
-Hace mucho que no viene mi mama - decía Refugio compungida -Estos muertos caprichosos, mira que venir a manifestarse con olores. Yo siempre había pensado los espíritus no tenían olor -Son los misterios de la muerte viejo. Se quedaban en silencio los dos, pensando en su propia mortalidad.
-Cipriano dile a tu madre que su olor ya me está mareando
-seguro ya te escuchó, a ver si no se enoja. -El que peor huele es tu hermano Facundo, ese olor a flores mustias es muy desagradable. Me pregunto si a ellos les gusta nuestro olor...bueno, supongo que sí porque si no, pues no estarían viniendo donde los vivos ¿verdad? Cipriano asintió -¿Sabes mujer? cuando me muera me gustaría oler a anís o a cafe recién hecho ¿y tu?
-tal vez a canela, me encanta ese olor Ambos ancianos sorbían con deleite sus respectivos licores y si la plática se ponía buena se servían otra copa.
Si todos los espíritus tienen un olor particular ¿a qué olerá Dios? preguntó Refugio
-Mujer pues no se.. tal vez en él se concentren todos los olores del mundo y no huela a nada en particular - Ustedes los hombres no tienen mucha imaginación, yo pienso que tal vez huela a algo que no existe en este mundo, un olor celestial, algo que sólo puedes conocer si eres un espíritu. El olor a nardos se intensificó como si la madre de Cipriano quisiera dar su versada opinión sobre el tema.
-Una cosa es segura, los muertos huelen mejor que los vivos- dijo Refugio convencida, -ahí esta Román el que nos trae los víveres semanales, ese huele a pescado podrido.
Cipriano se rió de buena gana
-Tu me encantas como hueles mujer
-No empieces.... -anda, vamos a la cama, todavia falta mucho para que estemos muertos -No, no, a nuestra edad no deberiamos... -Estas loca, no me vengas con eso, si bien que te gusta... Luego los dos viejos entraban lentamente a su cabaña y en su alcoba, juntos,
inventaban olores exquisitos que los muertos envidiaban. Luego, satisfechos,continuaban con su plática. -Mujer, ¿en verdad quieres oler a canela?
-No sé...fíjate que últimamente me gusta el olor de mi prima, la Magda, ¿te acuerdas de ella? la que murió de parto. A veces viene y trae un olor a jazmin que me agrada mucho. -Si, recuerdo a Magda.. bueno pues yo sigo prefiriendo el anís, o si no, el olor a café recién hecho. -Olerás muy rico, lástima que no estaré para olerte -Ni yo a tí pero no pensemos en eso, todavía nos podemos oler aquí y ahora -¡¡Ay Cipriano, no empieces!!..... FIN
SER PARTE DE UN CUENTO
SER PARTE DE UN CUENTO
Llegando a su casa viò con desmayo una fila inquieta de seres fantasticos que querìan entrar y hablar con ella. En cuanto la vieron se armò un barullo, y la ya de por sì desordenada fila comenzò a perder aun mas la compostura: hubo codazos, mordiscos, arañazos y gritos, todos querìan entrar y ser de los primeros en ser atendidos. Ella los calmò con palabras suaves y les prometò que hablarìa con todos, entrò y cerrò la puerta, corriò a servirse un tequila que se tomò de un jalòn y luego se dirigiò a su despacho, donde se dejò caer pesadamente en su sillòn y avisò a su ayudante que fuera dejando entrar, uno por uno a los de la fila.
Un enorme perro de ojos rojos fue el primero. Era enorme y mas que perro parecía un lobo. Se quedó un rato en el dintel de la puerta, con el negrísimo pelo erizado y enseñando sus temibles colmillos; tenìa una mirada aguda que revelaba una inteligencia superior. Se acercò cauteloso a una de las sillas y entonces sufriò una dramàtica transformaciòn, en un parpadeo el perrazo se habìa convertido en un hombre de rasgos indìgenas, tez del color del cobre y la misma mirada aguda y penetrante.
-"Estoy muy molesto"- dijo con voz suave y baja mientras tomaba asiento.
La aprendiz de escritora estaba pensando en lo bien que le vendrìa otro tequila, pero comenzò a prestar atenciòn a lo que decìa el hombre. -"Estoy muy frustrado con mi vida y tu eres la causante, me siento enfermo de no poder cumplir mi deseo y hacer mìa a esa mujer" Ana recordaba el relato surgido de su pluma: el nahual se transformaba todas las noches en un perro y se escabullia entre las sombras hasta lograr su propòsito de entrar a la habitaciòn de una mujer que èl deseaba. -"Si, recuerdo tu cuento" -"Podìas haber omitido el detalle del romero y las tijeras que la madre de esa chica deja todas las noches bajo su cama, de esa forma yo ya la hubiera hecho mìa. Ahora estoy condenado por siempre a llegar tan cerca sin poder hacer nada. Te viste muy cruel" Ana recordaba aquel detalle, el romero y las tijeras en cruz impedìan al nahual acercarse al objeto de su deseo, claro, hubiera sido repetitivo que el cuento terminara con sangre, de por sì muchos de sus relatos estaban salpicados de rojo y la gente se espantaba. -"Te prometo pensar en eso, tal vez algùn dìa lo reescriba y omita ese punto" -"Espero no me des falsas esperanzas" dijo el nahual. Ana le asegurò que no era el caso y le pidiò que se retirara para atender a otro personaje. El nahual se retirò de mala gana. En cuanto se levantò de la silla regresò a su forma perruna, antes de irse le gruñò amenazadoramente a su creadora y se fue. Ana suspirò aliviada, ahora ¿quièn seguirìa?
Entrò un hombre bien parecido pero con mirada de loco. -"¿Los has visto?" le preguntò. Ana le mirò con extrañeza, -"si, si, mis dedos...no los encuentro.. estaban conmigo alla afuera y
de repente se soltaron de mì, los vi entrar a la casa" Ana recordaba al hombre, era el protagonista de un relato muy extraño, en donde el pobre hombre se desarmaba a diario, como un rompecabezas y tenìa que estar buscando sus partes perdidas. Sintiò pena por èl, en verdad lo habìa condenado a un destino muy triste.
-"Mira" dijo èl y le enseñò sus manos, en cada una habìa cinco huecos rosados en el lugar donde debìan estar los dedos. -"Mi asistente te ayudarà a encontrarlos" dijo Ana tratando de calmarlo. -"Es terrible.... no puedo hacer nada, ahora mismo podrìa estar tamborileando los dedos en tu escritorio, esperando me dieras una explicaciòn de porquè me condenaste a vivir en un relato donde a diario amanezco roto, o podrìa no decir nada y tan sòlo señalarte acusadoramente mientras mi mirada te lo dice todo. En vez de eso, me siento ridìculo" -"Te entiendo" dijo Ana -"No lo creo" continuò el hombre, -"no sabes lo que es amanecer sin oìdos, o sin piernas, tener que andar buscando en la basura tus dedos o correr por toda la casa tratando de alcanzar un brazo o un ojo, para colmo escribiste que mi novia me dejaba, me siento muy solo" -"Lo siento mucho, no prometo nada, pero verè que puedo hacer por tì" -"Irè ahora a buscar mis dedos" dijo el hombre muy enfadado y saliò azotando la puerta. El asistente ya estaba haciendo pasar al siguiente de la fila pero Ana le hizo ademàn de que esperara un poco. Se sentìa abrumada, era como una madre oyendo los reclamos de sus hijos, ¿no habrìa nadie afuera que estuviera un poquitìn agradecido con ella?,después de todo ella les había dado la vida.Los había parido uno por uno y en cada parto había dejado parte de ella misma. Se asomò por la ventana, diò instrucciones a su asistente y èste hizo pasar a una mujer de aspecto fràgil.
Esta vez Ana tomò la iniciativa: "-¿eres la mujer pàjaro verdad?, la mujer asintiò y al mismo tiempo se dio vuelta con la intención de que Ana mirara algo; del lado de la espalda, su blusa tenìa unas aberturas por donde se asomaban un par de alas blancas, no muy grandes pero sí muy hermosas.
-"¡Que lindas!" dijo Ana, -"cualquiera desearìa tener unas alas asì y volar por los cielos, debes de haber visto cosas increíbles" La mujer esbozo una media sonrisa y luego preguntò "-¿recuerdas el final del relato?" Ana recordaba no sòlo el final sino todo el relato, era uno de sus favoritos, la mujer era una ama de casa comùn y corriente a la que un buen dìa le empiezan a crecer unas alas en su espalda,y no sòlo eso, comienza a piar como los pàjaros y a comer comida de aves. Su familia no la puede comprender y la hace a un lado. Una noche la mujer sale de su casa y se va a un lugar alto, sus alas parecen estar ansiosas por volar, ella se desnuda y se coloca en la orilla del precipicio. Al recordar el final Ana se sobresalta y luego mira a la mujer -"¿saltaste"? La mujer la mira molesta -"no escribiste si saltè o no, simplemente me dejaste ahì a la orilla del abismo, y ahi sigo, me quedè como en suspenso" -"Yo siempre imaginè que habìas saltado y volado" dijo Ana -"Pero no lo escribiste" -"Lo harè" dijo Ana, -"escribirè que tuviste el vuelo mas glorioso de todos" -"Una cosa mas", dijo la mujer pàjaro, -"¿pòdrìas escribir acerca de un hombre pàjaro bien parecido?, me hace falta compañía". -"Claro, lo que tu digas" La mujer se fuè bastante satisfecha, pero Ana se sentìa desgraciada, de repente sintio deseos de no ver a nadie mas: aùn faltaban varios fantasmas, un mago, una puta y su asesino, unos hermanos incestuosos y muchos mas. No, en verdad que no tenìa animo para mas reclamos. "Soy una aprendiz de escritora muy mediocre" pensò. De repente escuchò una voz omnipresente que llenó su casa y su mente saturándola, la voz decìa: -"lo siento, lo siento, estoy trabajando en otro final para tu historia, no te desanimes"......ahi supo que ella, también, era el personaje de algún cuento. TIGRILLA MARZO 08
MILAGRO ALADO
Pequeñin de largas piernas y zapatos amarillos, Manzanillo Colima foto tomada el 17 de Febrero / Puerto Las Hadas. mas fotos de Las Hadas, Manzanillo en mi pagina de Flickr: FLORIFAGIA IIFLORIFAGIA II (con distinto final)
Cuando la descubrí estaba pasando el último bocado de un plato En otra ocasión, fui mudo testigo de cómo mi mujer Acicateado por la curiosidad que causaba en mí sus extraños hábitos, hurgué en su pasado: No pude evitarlo, el primer mordisco me sorprendió a mí tanto como Tigrrilla
florifagia I: http://mundobig.spaces.live.com/blog/cns!19B0F4761250B229!2019.entry
EL DIA QUE SE LEVANTARON LOS CERROSEL DIA QUE SE LEVANTARON LOS CERROS
Imagen de Luis Montemayor (en Flickr) La gente siempre recordara el día que los cerros se levantaron. El estruendo había sido pavoroso y se había escuchado hasta el fin del mundo. Hubo señales que presagiaban que algo catastrófico estaba por suceder aunque nadie sabía bien qué. El pulso de la tierra, otrora firme, se habia vuelto como el de un anciano tembloroso; habían pasado muchos días y los animales salvajes no se dejaban ver por ningún lado; un día antes hubo un eclipse de sol tan prolongado que muchas personas pensaron que las tinieblas lo habían ahogado para siempre; el viento no llevaba ya el canto de las aves, sólo extraños presentimientos que llenaban de temor los corazones. Como gigantes se levantaron..... a su lado las poblaciones humanas parecían hormigueros y aunque las grandes masas de tierra no tenían la intención de herir a nadie, hubo muchísimos muertos y heridos cuando de los lomos de los cerros cayeron casas,gente, vehículos, ganado y todo lo que las personas solemos poner en ellos al creer que los conquistamos. En medio del caos unos pocos las escucharon, aunque nadie las entendió: palabras de pesar proferidas por los nobles monstruos al alejarse. Era duro dejar el lugar que los había cobijado por millones de años. Se fueron con los pies de tierra envueltos en una bruma blanquecina, se pensó eran nubes, otros dijeron que era el polvo que desprendían al caminar haciendo llanura. Nunca nadie supo los porqués de aquel formidable éxodo pero sin ellos nunca nada volvió a ser igual. El paisaje se volvió monótono, el clima cambió, los ríos inundaron las poblaciones, los animales ya no tuvieron donde guarecerse y la gente quedó desnuda. Desde entonces los niños y los viejos cantan melodías al amanecer para atraer a los cerros otra vez, pero el tiempo se vuelve un bien escaso....si los ves, trátalos bien y diles que esta eterna espera nos esta matando. Tigrrilla
DIALOGO DE NAVICRISMAS
-PAPA, PAPA...¿COMO QUE IREMOS A CENAR EL 24 A CASA DE LA TIA LOURDES. ¿NO DICES QUE NO LA PUEDES VER NI EN PINTURA? YA SE CONTENTARON?
-LO QUE PASA QUE ES NAVIDAD HIJITO, ES TIEMPO DE DAR, PERDONAR, COMPARTIR, AMAR..................
YA EL PRIMERO DE ENERO RETOMAMOS LA MALA LECHE.....!!!
New Soul / Alma Nueva
NEW SOUL (alguna vez fuiste nuevo en este mundo...¿recuerdas?...) escuchala (pincha el link) Canta: Yael Naim I'm a new soul I came to this strange world hoping I could learn a bit about how to give and take. la-la-la-la-la-la-la-la... I'm a young soul in this very strange world hoping I could learn a bit about what is true and fair........
Soy un alma nueva..vine a este mundo extraño esperando poder aprender un poco acerca del recibir y del dar. Pero desde que lleguè acà sentì la alegrìa y el miedo y me encontrè cometiendo todos los errores posibles.
YA VIENEN LOS FANTASMAS
YA VIENEN LOS FANTASMAS cuento por el día de muertos
La abuela se moría. Postrada en aquella triste cama parecía una muñeca rota. Su cuerpo y mente finalmente la habían traicionado, no podía moverse y además había empezado a decir cosas de lo mas extrañas. Todos nos sentíamos miserables y yo pensaba porqué la muerte no la dejaba irse con un poco de dignidad y cordura; en vez de eso ella gritaba y fijaba su mirada como una loca señalando al vacío, diciendo: "¡Ahí! ¿no lo ven? ¡ahí esta Roberto! ¡ hermano! ¡que alegría verte!" luego sonreía tiernamente cuando en otro lado de la habitación creía ver a uno de sus hijos, el mas pequeño, muerto de pulmonía cuando apenas tenía dos años: "¡mi Danielito...mi niñooo!, ven, ven precioso, dame un beso". Luego se tornaba seria, enjugaba sus ojos llorosos y con el ceño fruncido decía: "en la puerta está Paula, dile que no la quiero ver, no le perdono que le haya quitado el novio a Tita, entre hermanas no se debe hacer eso" No faltaba quien se acercaba y en voz suave le decía, "abuela, abuelita, mire bien, ahi no hay nadie, Roberto, Daniel y Julia están muertos, Tita también, hace mucho que se murieron", entonces ella sacaba fuerzas no sé de donde y con vehemencia gritaba "¡Ahí, ahí! ¡¡¿no los ven?!! A algunos de mis primos les daba miedo, entraban a darle un beso y se despedían apresuradamente. Ella los confundía: "¡Pero si eres Rodolfo el que dejó plantada a Tere en la iglesia! ¿con quién te casaste?", "abuela que soy Genaro su nieto, Rodolfo se murió hace mucho". "No, no, no digas tonterías, eres Rodolfito, ¿cuándo llegaste?"... Genaro y la mayoría acabó por irse. En un rincón yo rumiaba mi dolor y mi impotencia. Lo que mas me molestaba era que sentía que la abuela se iba sin dignidad, sentia que no era justo que la locura la devorara en sus últimos momentos. Lloraba por los recuerdos que se agolpaban en mi pecho, y que encontraban su equivalente en mis mejillas en forma de lágrimas. Ahora no había nadie que me confortara, mi propia madre estaba deshecha y mi abuela, mi gran amiga y confidente, mi chef personal, mi consejera, languidecía mientras la muerte la iba reclamando poco a poco. Mi madre y los pocos que aun estabamos presentes decidimos tomar turnos para cuidar a la moribunda, pedí el primer turno para que los demas pudieran tomarse unos momentos para comer y descansar. Me quedé sólo, con mi abuela y sus fantasmas. Con la habitación en penumbras y sin la presencia de otras personas pude percibirlos. Al principio pensé estar soñando pero poco a poco me convencí; ¡ eran reales!, todas las personas que mi abuela había mencionado estaban ahí; los reconocía por las fotografías viejas que había llegado a ver de ellos. Etéreos, casi transparentes, se arremolinaban alrededor de su cama, otros estaban sentados en ella, algunos le acariciaban las manos y los cabellos, otros conversaban animadamente en grupos por la habitación. Me sonreían, llegué a sentir palmaditas en la espalda propinadas por manos heladas de gente ya fallecida. Extrañamente no sentí miedo, sentí una enorme paz cuando ví que mi abuela no estaría sola. De repente, su espíritu abandonó su cuerpo físico con un ligero estremecimiento y pude ver como se incorporaba de la cama y abrazaba a aquellas personas. No olvidaré jamás la enorme sonrisa que se dibujó en su rostro cuando el pequeño Daniel llegó corriendo y la abrazó, entonces ella lo tomó en sus brazos con ternura infinita. De repente todos los fantasmas comenzaron a desaparecer, se desvanecían como el humo de los cigarrillos. Ella se fue al último, aún sostenia a su hijito, me lanzó una mirada cómplice y me dijo "Te volveré a ver". Yo sonreí, ahora estaba seguro que así seria. TIGRILLA
ACEPTACION
Me miraste intensamente. La miel de tus ojos parecía hervir como azotada por un violento huracán.
Dijiste con voz casi inaudible... "ya no te conozco" y dejaste la taza de café sobre la mesa, te diste vuelta y desapareciste.
Asi, sin mas...te fuiste.
Me senté a ver cómo se enfriaba aquella taza de café, cómo agonizaba el aromático vapor, hasta que simplemente
el café murió......Fui y lo tiré en la cocina. Senti que algo había muerto aquella mañana, no sólo aquel café.
Me quedé mirando al vacío, con la mente llena de pensamientos y palabras a las que no diste tiempo de salir:
"Esta soy yo y no negaré lo que soy, espero me ames a pesar de lo que soy pues mi amor por ti no esta condicionado por nada. Siempre, siempre te estaré esperando"
Mis ojos soltaron su lluvia y mi vida toda se humedeció con esa lluvia salada y amarga.
Mas la esperanza sobrevivió al mal tiempo y siempre esperé volverte a ver como ahora: sorbiendo nuevamente tu café, con tus ojitos llenitos de ternura, pidiendo un perdón innecesario...llenándome de amor. Esta vez no habría pausa en el fluir de tu amor, TU CORAZON AL FIN LO HABIA ENTENDIDO....
Tigrrilla
FLORIFAGIA (un cuento extraño)
Estaba harta del niño de cara traviesa y orejas puntiagudas que siempre la miraba desde el espejo, a veces aprobatoriamente, otras con franco disgusto en sus ojos de verde inquietante. ¡A la mierda con el niño! dejò de mirar el espejo para no encontràrselo y se dedicò a sus cultivos de flores. Era éste un pasatiempo que había llegado a su vida sin querer, en una ocasión una hermosa orquídea habia irrumpido la aridez del jardín trasero con su espectacular belleza y deliciosas variaciones de rojo, tal vez alguna semilla perdida había ido a parar en medio de aquel desierto. En vez de cortarla decidió conservarla y cuidarla. Descubrío que mirar la flor le traía paz y sentía que algo de la belleza de la flor pasaba a su ser maltrecho. A la orquídea siguieron crisantemos, rosas, lilas....aprendió a cultivarlas y luego se sorprendió comiéndolas con la esperanza de que aquella belleza la saturara y la transformara por completo. En toda su vida no había sido mas que una ser feo por dentro y por fuera, una criatura maldita. Sabía de sobra que toda belleza es efìmera y la del mundo vegetal lo es aùn mas que la humana. Con todo, algo habia de cierto en su teoría, y la belleza le duraba unos cuantos dìas: su piel marchita rejuvenecìa y se ponìa suave y tersa como pètalos de flores, despedìa un aroma peculiar segùn el tipo de flor que hubiera comido... por ejemplo, el olor a rosas la metìa en problemas. El viejo Augusto, el jardinero del rumbo, se sentìa atraìdo por los efluvios de rosa que percibía en el aire e intentaba saltar la enorme verja de la casona inflamado por el deseo de encontrarse con la fuente de aquel olor embriagador. Invariablemente,unos gritos horripilantes lo despertaban del embrujo: -"¡largo, largo! ¿no sabe que esto es propiedad privada? ¡¡Fueraaa!!" El pobre hombre se alejaba corriendo, no sin antes persignarse y hacer el signo de la cruz. Trabajò mucho para cultivar flores cuya belleza durara un poco mas y fuera mas profunda en el sentido de no solo transformar la carne, sino tambien el espíritu, pero sus esfuerzos fueron en vano. Un dìa, en medio de la frustraciòn decidiò dejar a un lado las tiernas flores y comer espinas, no sòlo esò, también comiò malas hierbas: lirios, adelfas, belladonas. Mientras comìa escuchaba una risa diabòlica desde el espejo, intentò parar pero aquello se volviò compulsiòn y mientras mas comía su cuerpo comenzò a ponerse rígido, a parecerse a un cactus, filosas espinas la recubrieron de pies a cabeza y sintió sus adentros fibrosos y secos, quiso gritar pero de su boca no salió ya ni un sonido. Esta vez el efecto no durò tan solo unas horas, esta vez duro semanas y fue lo mas parecido a una muerte lenta y cruel. Cuando los efectos del envenenamiento pasaron y volviò a su fealdad de costumbre, aquella que la habìa empañado desde su nacimiento y que se habìa exacerbado con la edad, corriò a hacer añicos el espejo y destruyò los cultivos de flores y malas hierbas. Simplemente se quedó con ella misma. Tigrrrilla (un cuento medio extraño....)
ATARDECERAy tengo tanto que no escribo que no había visto los nuevos cambios en los blogs, se ve, bastante bien
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